Relatividad

· Oxígeno
Autores

Esta obra del genial Maurits Cornelis Escher es una muestra de cómo entendía el holandés el dibujo: un engaño para la vista, un juego de geometrías y perspectivas imposibles. En Relatividad, firmada en 1953, «se han fundido tres mundos completamente distintos [y ajenos] en una unidad [irremisiblemente armónica]». […] «Las dieciséis figurillas que aparecen en él pueden clasificarse en tres grupos. Cada uno de estos grupos habita un mundo propio». […] «Lo que para un grupo es un techo, es para el otro una pared: lo que para el uno es una puerta, es para el otro un agujero en el suelo. A fin de distinguir los grupos, vamos a darles un nombre a cada uno. Tenemos, por una parte, a los erguidos […] Sus cabezas miran hacia adelante. Luego tenemos las figuras que miran hacia la izquierda y las figuras que miran hacia la derecha. Nos resulta imposible adoptar un punto de vista neutral»: evidentemente vivimos en el mundo de los erguidos.

Notas extraídas de: El espejo mágico de M. C. Escher. Bruno Ernst. Taschen. Madrid, 2007.


Esta entrada nació gracias a una actividad de la asignatura Atención psicosocial, de 2º de Ortoprótesis y productos de apoyo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: