La selección magnífica es una magnífica selección

· Balompié
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Último entrenamiento de la Selección Valenciana antes del campeonato de Riudoms. Picasent, abril de 2015.

Último entrenamiento de la Selección Valenciana antes del campeonato de Riudoms. Picasent, abril de 2015.

Son niñas, pero han sido grandes; y han desplegado el mejor fútbol de todo un Campeonato de España. No obstante, han convencido sin vencer y, sin necesidad de ello, va por delante toda nuestra admiración, a ellas y a todo el cuerpo técnico de la Selección Valenciana.

El árbitro pita el final de un partido agónico y, para las integrantes de la Selección Valenciana, termina el campeonato en las semifinales. A escasos minutos del doloroso partido contra Asturias, en el que las nuestras han terminando recibiendo su primer y último gol, trato de acercarme a Menchi, para hacerle esa entrevista que me habría gustado plantearle siendo campeones de España. Me acerco con tiento, porque intuyo el dolor. Ambos estamos visiblemente emocionados. Él, a las claras; y yo parapetado en unas gafas de sol que no impiden que me tiemble la voz.

Puesta a punto antes del partido contra Canarias, tras el cual fueron primeras de grupo, con 7 puntos.

Puesta a punto antes del partido contra Canarias, tras el cual fueron primeras de grupo, con 7 puntos.

—Estamos en Ruidoms con Menchi, el seleccionador de la Selección Valenciana de fútbol. ¿Seleccionas a todas las categorías o sólo te encargas del fútbol femenino?

—Sólo fútbol femenino. Trabajos en categorías sub 12, sub 16 y sub 14. Somos un grupo de técnicos que trabajamos en el área de fútbol femenino.

—Partiendo de la base, como comentaste en un entrenamiento, que el proceso de selección puede ser un poco injusto, porque te puedes dejar a jugadoras muy buenas por diversas circunstancias… —que no tengan su día, que vengan de una lesión, que no jueguen donde suelen, que son muchísimas, etcétera—, ¿qué es lo que buscas como entrenador a la hora de conformar el equipo?

—Evidentemente, y ya lo hemos podido vivir en este torneo, la competitividad tiene que ser el aspecto en el que más destaquen las jugadoras, porque los campeonatos no son ligas regulares, sino competiciones en las cuales pierdes un partido y te vas fuera. Entonces, la exigencia es máxima desde el pitido inicial hasta el final. El puntito de competitividad, de saber leer los partidos en cada instante, en cada momento, en cada situación del encuentro. Eso es algo fundamental.

—¿Qué es lo más difícil de tu labor?

—¿Lo más difícil? —respira hondo, con la voz temblorosa. Mirándolo a los ojos, tratando de escrutar su emoción, siento un gran respeto hacia él. E intento intuir cuánto ha puesto, cuánta implicación ha habido, cuánto ha dado de sí para que nuestras hijas fuesen campeonas… Y empiezo a pensar en que, si este campeonato es una manera de buscar posibles yacimientos, el fútbol valenciano debe ser una auténtica mina—. Quizá… Saber… saber aislarse y estar dentro de una burbuja para motivarlas cuando están en lo más bajo y para bajarlas, también, cuando están en lo más alto.

—Para que no se crean que están más allá de donde están, ¿no?

—Mantenerse al margen de esos estados y tener la sangre fría para subirles el ánimo y para volver, en seguida, a ponerles los pies en el suelo.

Haciendo piña, trabajando en equipo, buscando un fin colectivo.

Haciendo piña, trabajando en equipo, buscando un fin colectivo.

—¿Los entrenamientos con la selección los consideras suficientes, justos, pocos?

—Sí, están bien. Tenemos una planificación de entrenamientos, y no podemos tener queja. La Federación de la Comunidad Valenciana nos pone todos los elementos necesarios y nos facilita la labor. Y entrenamos semanalmente, prácticamente, incluso alguna semana con doble sesión.

—Como comentaste, este campeonato era especialmente bonito. Nosotros, los padres, no tenemos experiencia en otros campeonatos, ¿por qué éste es tan bonito?

—¡Lo hemos vivido!, ¿no? Este campeonato tiene ese plus de que esto no son fases, como sub 16 o sub 18. Esto es a una única fase, de un fin de semana, donde disputas, para llegar a la final, seis partidos en dos días. Y pierdes uno y te quedas fuera. Y no es suficiente con hacer el mejor juego —Esta última frase del seleccionador me ha hecho recordar a la diferencia que existe entre conducir y circular. Muchas veces lo confundimos, y, aunque no haya sido el caso en este campeonato (porque siempre hay factores que escapan a nuestras capacidades), se puede conducir bien y circular mal. Es decir, tener destreza con el volante y los pies no asegura una buena circulación (aunque la facilita)—. Hay que ser eficientes. Y, bueno, lo hemos podido vivir. Hemos estado invictos durante todo el torneo, con la portería a cero durante todo el torneo. Y, prácticamente, la única vez que nos han chutado a gol en las semifinales…

—La única, la única…

—Sí… Nos dejan fuera. Pero, bueno, si no no sería fútbol. Y estas cosas suceden. Te queda el aliento y la tranquilidad de que crees, y en mi caso estoy convencido, de que las niñas se han vaciado, han dado el doscientos por cien. Muchísimo, muchísimo más de lo que yo esperaba que podían dar, y ya era mucho. Y lo han doblado. Lo han duplicado. Y ahora sí, nos llevamos las felicitaciones del juego realizado.

—Por parte de todas las federaciones —le recuerdo—, porque la Valenciana ha mandado en todos los partidos.

—Ahora mismo, la finalista, Madrid, sin ir más lejos, nos felicita porque piensa que hemos sido la mejor selección. El mismo seleccionador nacional de la Federación Española nos ha transmitido sus palabras de felicitación por el gran partido que hicimos ayer, por el gran partido que hemos hecho hoy… Pero todo eso… si el balón no traspasa la línea… no sirve.

—Después del segundo partido —en que hubo empate a cero contra Cantabria—, ¿qué charla tuviste con las chiquillas?

—Fue un punto de inflexión. Estábamos compitiendo, pero a medio gas. Y no era…

—¿Estaban nerviosas?

—Bueno, creo que era una mezcla de todo: el entorno, los nervios del campeonato, la presión de saber que son partidos muy cortos. Ese día fue un punto de inflexión. Decidimos cenar y, quizá, hacer una charla diferente a la que solemos preparar. Decidimos, en efecto, poner un poco a la gente en su sitio, para que tuvieran los pies en la tierra, que nadie nos iba a regalar nada y que o cambiaban la actitud o estábamos volviendo a Valencia rápidamente, porque nos golpearían. Y, bueno, pues el cielo y la tierra. Al día siguiente…

—Jugaron de maravilla…

—Cambió todo, cambió todo. Y hasta ahí. Hemos llegado hasta donde hemos podido llegar. Nos hemos metido entre las cuatro mejores selecciones. Orgullosos porque hemos podido llegar hasta el último día vivos. Y, bueno, a falta de jugar el último partido, que es el que no hemos podido jugar, pero…

—¿Y el segundo de ayer…?

—El segundo de ayer fue, para mí, el partido del campeonato. Ganando…

—Tres a cero.

—… con un buen juego. Dando un golpe de autoridad con un tres a cero. En ese partido las niñas nos lo pusieron muy fácil. Las niñas de la Comunidad Valenciana nos lo pusieron muy fácil ayer… Al entrenador, al ayudante… Tuvimos que tocar, o ajustar, muy poquitas teclas ayer. Lo pusieron muy fácil. Y ésa ha sido la tónica.

—¿Durante los entrenamientos has buscado esa intensidad del 15-15, quince minutos por parte?

Calentamiento de semifinales. Falta una, Luci, lesionada.

Calentamiento de semifinales. Falta una, Luci, lesionada.

—Sí. Se han jugado partidos de treinta minutos. A los quince minutos cambiábamos el equipo entero. Siempre ellas sabían que había cuatro partidos. Jugábamos un partido de treinta y treinta, pero lo dividíamos en cuatro de quince. Y mirábamos a ver de los cuatro partidos de quince cuál ganábamos, con cuál éramos capaces de…

—¿Hacíais este tipo de estadísticas…?

—Sí, claro. Para adaptarlo y asimilarlo a este tipo de competición, que funciona así.

—¿Qué proyección tiene cada una de las jugadoras de la selección, qué virtudes y, también, qué podría pulir para seguir mejorando?

—Mira, en el caso de las dos porteras, creo que traemos dos porteras muy competitivas. Nerea es una portera ¡brutal! en muchos aspectos. Está compitiendo actualmente con chicos. Es la portera titular en su equipo de chicos. Tiene el mejor saque del campeonato. Tiene un aguante de uno contra uno muy bueno. Va bien por arriba… Leire es una jugadora que a balón parado va muy bien. Leire es una portera, pues eso, que es segura. A balón parado y por arriba. Es una portera muy completa y también tiene un buen saque largo. Quizá Leire debe domar un poquito más y controlar un poquito más el estado de nervios. Pero, bueno, es una portera, que estoy seguro que nos tiene que dar muchas tardes de gloria.

»Y en defensa, qué te voy a contar…

—¡Fantásticas!

—Vamos, un equipo que llega a semifinales con la portería a cero… Nuria es una central brutal. Brutal. Segura, contundente.

—¡Y cómo sube!

Luci, recibendo el cariño de su padre.

Luci, recibendo el cariño de su padre.

—Se incorpora al ataque maravillosamente bien. Puede darte opciones en los laterales. Igual que que Thais. Tiene unas características muy similares a Thais. Hemos tenido la baja de Luci, Lucía, por el golpe que sufrió en el ojo. De las centrales más contundentes que hay… Una niña muy valiente.

»Luego llegamos a lo que creo que ha sido lo mejor del campeonato: nuestras dos medios centros…

—¿Las dos bombas atómicas?

—Carmen ha sido la sensación del campeonato y Natalia ha sido una niña con una sangre fría excepcional, brutal. Una sangre fría… piensas que no está y te saca el regate, te saca el pase al espacio que sólo ella ve…

»Y, bueno, arriba, pues estamos compensados. Dos jugadoras de fuerza, como Calper y Alba. Muy desarrolladas, muy altas, muy grandes. Y con gol.

»Y dos niñas, dos ratoncitos. Yo las llamo… mis ratoncitos —y aquí Menchero empieza a temblar de nuevo de emoción. Lo ha hecho a lo largo de este breve recorrido por las jugadoras, pero se le nota que aprecia especialmente a—, Fiamma y Martina, que son capaces de, en un palmo de terreno, dejarte sentado y generar una ocasión de gol.

»Creo que está compensado. Luego, también en defensa Irune nos ha ayudado mucho, mucho. Irune es una jugadora quizá no de corte rápido, pero sí de saber estar colocada en su sitio. Siempre está en el sitio correcto. Siempre está en el sitio adecuado.

»Y teniendo a estas jugadoras, yo creo que el entrenador tiene poca labor… La de motivación y poco más. Porque teniendo este nivel de jugadoras es un lujazo, un privilegio. Es muy sencillo poder llevarlas.

—Muchísimas gracias… —le digo, mientras sale la selección de las duchas. Me quedo con las ganas de hablar más con él, pero la disciplina deportiva se impone. Debe atender a las niñas.—, a seguir trabajando.

Al acabar, nos abrazamos como antiguos compañeros de batalla. Cada uno con un pasado diferente, cada uno buscando algo que no necesita describir ni descubrir… En mi abrazo va todo el agradecimiento del mundo por todo lo que han conseguido, por todo cuanto han inculcado y por ese salto de nivel, y de conciencia, que han dado nuestras hijas en tan breve espacio de tiempo.


Claro está, en este pequeño retrato-homenaje del campeonato no nos olvidamos de toda la selección:

1. Nerea Pallás Padilla, C. F. Crack’s

2. Lucía García Crespo, Deutsche Schule Valencia

3. Irune Cervera Ortiz, Valencia Féminas C. F.

4. Thais Martínez Lara, Villarreal C. F.

5. Nuria Martínez Segarra, Villarreal C. F.

6. Carmen Domínguez Manchón, U. E. Crevillent F. B.

7. Sandra Hidalgo Lillo, C. F. E1 Valencia

8. Natalia Centelles Mon, Primer Toque C. F.

9. Lucía Elena Calper Aguilar, Villarreal C. F.

10. Alba de la Fuente Lozano, Levante U. D.

11. Lucía Fernández Díaz, Benimámet C. F.

12. Fiamma Benítez Iannuzzi, F. B. Denia

13. Leire Herráez Gallach, Valencia Féminas C. F.

14. Martina Heras Blanco, Valencia Féminas C. F.

José Andrés Menchero Moll, seleccionador

Santiago Triguero Juan, entrenador

Raquel Martínez Crespo, fisioterapeuta

Sergio Martínez Crespo, utillero

Ni de los padres, madres, abuelos, abuelas, hermanos, primos y amigos, algunos venidos desde lejos para apoyar a las niñas.


Dicen que cuando uno cae eliminado en semifinales, el dolor es menos intenso si quien te gana termina coronándose campeón…

1 comentario

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  1. José Luis

    Grande míster y cuerpo técnico, grandes hijas y niñas, grandes papis y mamis, grandes familias…
    ¡¡¡¡Nunca, nunca, nunca… olvidaré este primer torneo importante a nivel de selecciones que he vivido junto a mi familia y a todos vosotros!!!!
    Ojalá volvamos a encontrarnos. Gracias a todos y un abrazo muy fuerte.

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