Talentos

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Muchas, muchísimas veces, como me dijo una vez Javier Iriondo, tendemos a comparar nuestros defectos con las virtudes de los demás. Obviamente, salimos perdiendo de la comparación.

Muchas, muchísimas veces más, tendemos a no prestar atención a nuestros talentos, a menospreciarlos, a no darnos cuenta de ellos. Y todo el mundo, sin excepción, cuenta con un buen abanico de talentos, lo que ocurre es que muchos de ellos no los percibimos porque para nosotros son «naturales», «sencillos» o «simples».

Álex Rovira lo expresa así:

A veces puede ser que nuestros talentos estén tan pegados a nosotros mismos que seamos incapaces de verlos, o incluso que sean tan obvios que dejemos de darle su justo valor.

La brújula interior. Álex Rovira. Urano. Barcelona, 2008. Página 66.

Luego, nos propone practicar un juego: elaborar una lista con los talentos y habilidades de los que somos conscientes y pedirles a nuestros allegados que hagan lo propio, para cruzar la información.

Si bien esto me parece interesantísimo, lo que más me ha gustado del libro (y sólo por ello ya me ha merecido muy mucho la pena haberlo leído) es lo que propone unas líneas después:

Imaginaré que no tengo sólo la edad que tengo, sino también todas las edades que he tenido antes. Si tengo treinta y tres años, pensaré que tengo además treinta y dos, treinta y uno… y seguiré hasta los cinco, cuatro, tres, dos, uno. Es decir, tengo la suma de esas edades aquí y ahora, porque, en realidad, he vivido todas esas edades y cada una de ellas ha tenido sus experiencias, sus vivencias que me han hecho ser como soy. A continuación, anotaré las habilidades, aptitudes, talentos o fortalezas que recuerdo que tenía en cada edad, edad por edad.

La brújula interior. Álex Rovira. Urano. Barcelona, 2008. Página 66.

Ya sabes, saca tu libreta y ponte a pensar en tu vida. Quizá, después de una hora, si te lo tomas con calma, y como un juego serio, descubras talentos dormidos (y despiertos) y te conozcas un poco más (y un poco mejor).

Ah, se me olvidaba:

Y no lo dejes para mañana. Porque mañana será un hoy y tendrá también un mañana… Que nunca se convertirá en hoy.

La brújula interior. Álex Rovira. Urano. Barcelona, 2008. Página 124.

3 comentarios

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  1. Mikel Iker

    Un artículo muy, muy interesante, Yago, lo de la libreta lo haré. También hay otro “ejercicio” que recomiendo mucho, no sé si está en algún libro o no, pero lo descubrí un día casi por un golpe de “iluminación” y es: Mirarse al espejo, mirarse fijamente, y preguntarse, ¿qué ves, a quién ves? Es un “ejercicio” muy, muy fuerte. Un abrazo.

    • yagogallach

      Me gusta mucho tu propuesta, Mikel. Acabo de volver del espejo, y le ha gustado lo que ha visto.
      Un abrazo gordo.

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