La mecánica del corazón

· Inicio
Autores

La mecánica del corazón.jpg

La mecánica del corazón (Random House Mondadori, Barcelona, 2009) es un pequeño libro íntimo y melancólico salpicado de muy buenas ideas e intenciones narraticas. Con todo, no creo que llegue a las cotas literarias que anuncian sus solapas: «La mecánica del corazón es una joya. Con esta novela se siente el impulso de comprarla de diez en diez ejemplares para poder regalarla a nuestros seres queridos» (Philippe Manche, SOIR) o «Esta novela es el as de corazones del año literario. Un libro que nos transporta, lleno de alegría, magia y amor. ¡Su lectura es urgente!» (Amazon.com).

No voy a decir que haya sentido decepción por el libro, ni mucho menos, sino que hay detalles de esta historia que el autor debería revisar, porque la acción transcurre entre 1874 y 1892 y, a mi entender, se producen algunos anacronismos.

Por ejemplo, y entre otras, se habla de la canción «Oh, when de saints», de la música blues¹, de cortocircuitos y de vivir una vida baja en calorías.

Si bien es cierto que «Oh, when de saints», la música blus y la electricidad son aproximadamente coetáneas a 1874 y 1892, por lo general son un poco posteriores. En el caso de los cortocircuitos, posiblemente ese término se acuñase ya entrado el siglo XX. Y sobre la música blus y la canción «Oh, when de saints» dudo mucho de que realmente en 1874 estuvieran en el ideario colectivo de los habitantes de Edimburgo, incluso en los propios norteamericanos, pues, según nos informan en La enciclopedia del estudiante. Tomo 20. Música (Santillana, Madrid, 2010, página 133): «1900-1917. Los años de formación: blues, ragtime² y bandas callejeras. A finales del siglo XIX surge un tipo de música entre la población afroamericana que está en el origen del jazz³».

Sobre vivir una vida baja en calorías (páginas 163 y 164) huelga decir que aquella sociedad no era tan consciente de la cantidad de energía que contienen los alimentos que ingerimos.

Abundando en un anacronismo más, dice el autor en la página 73: «Somos Don Quijote al asalto de los paisajes del western andaluz. Luna me ha descrito el sur de España como un lugar imprevisible en el que los sueños conviven con las pesadillas, de la misma manera que conviven indios y vaqueros en el Oeste americano». Y es claro que el género de película del oeste nació a principios del siglo XX, no antes, aunque sí conviviesen (o no lo hiciesen, depende de quién cuente los acontecimientos) los indios y los vaqueros antes de esas fechas.

Aparte de que el reloj de la historia con el de la Historia no se ha ajustado completamente, a lo largo de la novela hay algunos errores que sí me gustarían destacar.

El primero de ellos, por repetitivo, es el empleo de «cu-cú». Bien debería ser cu-cu, bien cucú, pues: «La autonomía relativa que manifiestan los términos unodos con guión se evidencia en que deben consrvar la acentuación gráfica que les corresponde como palabras independientes» (Ortografía de la lengua española. Real Academia. Espasa, Madrid, 2010). Por ejemplo: léxico-semántico o ítaloalemana, etcétera.

Este error (el de cu-cú) resulta extraño porque su uso se combina con tic-tac, que está bien escrito a lo largo del libro.

En la página 15 aparece nuestro conocido advertir que, erróneo por advertir de que en «“Ya me habían advertido que no subiera a esta casa […]”».

Por lo demás, la factura de la novela es bella, melancólica, sencilla, casi suave. Y nos deja algunos momentos y personajes maravillosos:

Primero, no toques las agujas de tu corazón. Segundo, domina tu cólera. Tercero y más importante, no te enamores jamás de los jamases. Si no cumples estas normas, la gran aguja del reloj de tu corazón traspasará tu piel, tus huesos se fracturarán y la mecánica del corazón se estropeará de nuevo.

1. Blues se debería adaptar al castellano como blus, al igual que se adaptaron formas como fútbol, por recoger un ejemplo manido.

2. Ragtime, en el original. Adaptado a nuestro idioma, sencillamente música sincopada.

3. Jazz en el original, cuando debería adaptarse al castellano como yas.

Soy un lector profesional, con experiencia en el mundo de la edición, de la redacción y de la corrección de textos. Puedes ponerte en contacto conmigo para editar, corregir y mejorar tus textos o para solicitar informes y redacciones.

1 comentario

Comments RSS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: